Así se puede denominar mi relación gráfica con el Windsurf, mortal de necesidad viviendo en Tarifa y teniendo tantos amigos windsurfistas. ( Solo dos Shootings en 5 años ).
En mi defensa diré que cuando las condiciones son optimas para el Windsurf, el viento es insoportable y el equipo sufre mas de lo normal.
Por eso estos días insufribles de levante, en vez de refugiarme como de costumbre en mi casa, me calce la mochila y salí a dejarme azotar por Bolonia y Caños de Meca.
Aparte es un deporte jodido de fotografiar, tan solo mantener el equilibrio con tanto viento es una lucha constante, así que imaginemos enfocar. También hay que añadir que la lucha del enfoque se pone mas jodida cuando hay tanto artefacto de por medio ( agua, bruma, Polvo del levante y otros riders ).
Desde el agua se encrudece mas la cosa, ya que normalmente la corriente te impide mantenerte en el line y se hace peligroso entre tantos riders que prácticamente no te ven, ya que te encuentras por detrás de la ola, sin ninguna visibilidad.
En esta ocasión le tuve que sumar un susto que tardaba en llegar, soy un reconocido despistado, pero nunca en estos años tuve ningún problema con el material de trabajo, soy bastante meticuloso y sorprendentemente cuidadoso, pero justo después de cambiar una lente cogí la maleta para ponermela en la espalda y escuche un sonido que nunca se me olvidara en la vida, mi Canon 70-200 f/2.8 caía al suelo desde una altura considerable... La peor parte se la llevaron tapa y el filtro, asi que sin mucha historia monte la lente comprobé que se viera correctamente ( que todos sus cristales internos estuvieran en su sitio ) el enfoque y de vuelta a la mochila. No era el sitio, ni el momento de ponerse histérico pensando en posibles daños internos.
El cambio de mochila casi me cuesta 1.500€, ya que esta nueva tiene una cremallera externa, jodidamente peligrosa para despistes y amigos de lo ajeno.
Una vez ya en casa, le hice pruebas de enfoque sobre una carta Moiré y me quede mucho mas tranquilo, esta lente es una maravilla, vale cada €uro que cuesta, juro que cualquier otro objetivo que no fuera un L, habría acabado esparcido por el suelo en mil trozos. Solo quedara la anécdota de saber como suenan 1.500€ contra el suelo.
Un día antes había estado ajustando el enfoque ( Micro ajuste del enfoque ) y el 70-200 f/2.8, fue el único que no tuve que tocar, sin embrago el Canon 300mm F/4 tuve que rectificarlo en +5 a pelo y en +8 con el Extender Canon 1.4x II, ya que en algunas tomas me daba algo de Front Focus. Con esta rectificación ahora me clava el foco donde quiero.
Como abreis visto le di un pequeño cambio al blog, estaba un poco aburrido de verlo siempre igual, aunque no me tiene convencido del todo ( el blanco no me acaba de terminar de convencer ), cuando tenga algo mas de tiempo le daré una vuelta mas de tuerca.
Un saludo y buena luz a todos.